Descubre esta particular casa de pueblo situada en Petra, una de las localidades con más encanto del centro de Mallorca. A tan solo 40 minutos de Palma (43 km), este tranquilo municipio conserva la esencia de la isla con sus calles empedradas, su arquitectura tradicional, sus viñedos y su entorno rural, convirtiéndose en un lugar ideal para vivir o disfrutar de una segunda residencia.
La vivienda se distribuye en tres plantas y combina a la perfección el carácter mallorquín con las comodidades actuales.
En la planta baja encontramos un amplio recibidor con salón y comedor, una acogedora cocina con chimenea, un aseo de cortesía y acceso a un agradable patio privado con barbacoa, perfecto para reuniones familiares o para disfrutar del aire libre.
La primera planta dispone de dos amplios dormitorios dobles. El dormitorio principal cuenta con baño completo en suite, mientras que el segundo dormitorio dispone de otro baño completo situado en el distribuidor.
La segunda planta alberga un magnífico dormitorio doble con un precioso techo abuhardillado revestido de madera, vigas vistas y salida a una terraza privada, un espacio ideal para relajarse y disfrutar de la tranquilidad.
La vivienda conserva numerosos elementos originales que le aportan un encanto especial, como las paredes de piedra vista, los techos con bovedillas mallorquinas y las vigas de madera, creando un ambiente cálido y acogedor.
Su excelente ubicación, a escasos 30 metros de la plaza del pueblo, permite disfrutar de todos los servicios, comercios, cafeterías y restaurantes a pocos pasos, sin renunciar a la tranquilidad de un entorno auténticamente mallorquín.
Una propiedad con personalidad, ideal tanto como residencia habitual, segunda vivienda o inversión en una de las zonas con mayor encanto del interior de Mallorca.