Ubicada en un entorno rural muy bonito y tranquilo, esta acogedora casa ofrece un verdadero oasis de paz y naturaleza. El terreno está cuidadosamente ajardinado y cuenta con una gran variedad de árboles frutales, flores, plantas ornamentales y un huerto propio. Toda la parcela está completamente vallada, lo que garantiza privacidad y seguridad.
La casa ha sido construida con mucho cariño, utilizando los mejores materiales y con gran atención al detalle. Está forrada con piedra seca, lo que le da un carácter auténtico y mucho encanto. Dispone de un pozo de agua privado, así como una instalación de paneles solares complementada con un generador eléctrico.
Tiene una superficie construida de aproximadamente 50 m² y se distribuye de la siguiente manera: una entrada, un amplio y acogedor salón con cocina americana abierta, un baño completo decorado con mucho estilo y, a través de una pequeña escalera, se accede al dormitorio.
Dispone de una estufa de leña y sistema de aire acondicionado. Las ventanas y puertas son de madera maciza, y cada puerta es una verdadera obra de arte. Es una vivienda única, ideal para quien busca tranquilidad total, sin renunciar a estar cerca del centro de Santa Margalida y a pocos minutos en coche de la playa.